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Parashá  Vaerá

Resumen de la parashá

 

Hashem Se reveló a Moshé como el Señor cuyas promesas a los patriarcas se cumplirían ahora, pues los israelitas serían rescatados de la esclavitud y llevados a la Tierra Prometida. Los judíos, con el espíritu quebrantado, rehusaron escuchar a Moshé cuando les entregó el mensaje del Señor. Esto produjo temor en Moshe, pues se preguntaba cómo lo escucharía el gran faraón si sus propios hermanos no lo hacían, especialmente por el hecho de que temía dificultades de dicción. Nuevamente se le dijo que Aharón sería su vocero y que el faraón se rehusaría a permitir a los judíos la salida de Egipto hasta que Hashem no infligiese severos castigos a los egipcios.

Moshé tenía ochenta años y Aharón ochenta y tres cuando partieron a cumplir su misión. Sabiendo que Paró se impresionaría con un acto mágico, Aharón arrojó un bastón al suelo, que se convirtió en una serpiente. Sin embargo, los magos egipcios pudieron reproducir esta proeza. Pero aún cuando el bastón de Aharón se tragó a los bastones de los magos, el faraón permaneció impasible.

La primera plaga se desató entonces sobre Egipto. Después de advertir a Paró lo que iba a ocurrir, Aharón siguió las instrucciones de Moshé y agitó su bastón sobre el Nilo, los canales y reservorios. Las aguas se convirtieron en sangre. Los peces murieron y esto produjo un olor pestilente e insorportable. Los egipcios, enfrentados con la falta de agua, se vieron obligados a suplicar a los judíos que les dieran un poco, pues la plaga -que se prolongó durante siete días- no tenía efecto sobre el agua de los hebreos. Puesto que el milagro fue nuevamente repetido por los magos egipcios, el faraón mantuvo su actitud obstinada. Por consiguiente, ignoró la amenaza de una plaga de ranas. Nuevamente Aharón extendió la mano sobre el Nilo y las ranas cubrieron la tierra. El soberano egipcio rogó a Moshé que detuviera los efectos de la plaga y prometió permitir, a cambio, la salida del pueblo judío para ofrendar sacrificios a Hashem. Tan pronto como Moshé oró al Señor, cesó la plaga. Sin embargo, el faraón se rehusó obstinadamente a cumplir su promesa.

Entonces Aharón golpeó con su bastón el polvo de la tierra y éste se transformó en piojos que cubrían a hombres y animales. Esta vez los magos egipcios no pudieron hacer lo mismo y se vieron forzados a admitir la superioridad del poder de D-s. No obstante, el corazón de Paró continuó endurecido.

Moshé le advirtió que animales invadirían los hogares de los egipcios, pero quela tierra de Goshen, donde vivían los judíos, no sería afectada. El faraón se mantuvo en sus trece. Sin embargo, la desolación provocada por esta plaga lo obligó a autorizar que los israelitas ofrendaran sacrificios a Hashem en Egipto. Moshé, en cambio, exigió que se permitiera a los judíos viajar por tres días al desierto para ofrecer los sacrificios, a fin de escapar al saqueo de los egipcios. Paró accedió, pero tan pronto como se detuvo la plaga, se negó nuevamente a dejar salir a los judíos.

Entonces Moshé le advirtió que la morriña (enfermedad del ganado) devastaría a Egipto (con excepción de Goshen) si Paró no terminaba por acceder. Paró rechazó la advertencia y la plaga azotó intensamente al ganado de los egipcios causándole la muerte, en tanto que los animales pertenecientes a los judíos no fueron dañados. No obstante, Paró permaneció inconmovible.

A continuación Moshé arrojó ceniza hacia el cielo en presencia de Paró. La ceniza se convirtió en polvo y éste causó una epidemia de forúnculos dolorosos tanto en los hombres como en las bestias. Los propios magos de Paró fueron afectados, pero él no cambió de opinión.

Se le dijo entonces que destrozaría las cosechas y diezmaría el ganado que aún quedaba. Se le aconsejó que cubriera a personas y animales para salvarlos de la muerte. Algunos egipcios atendieron la advertencia y buscaron refugio junto con el ganado. Entonces Moshé extendió su bastón hacia el cielo y una terrible tormenta de truenos, relámpagos y granizo arrazó el país (excepto Goshen), matando a hombres y bestias, y destruyendo las cosechas. (El granizo era de naturaleza inusual. Estaba compuesto de fuego en su interior y hielo en el exterior, y era de gran tamaño). Esta vez Paró reconoció su error, pero cuando cesó la tormenta, su corazón se endureció nuevamente como una piedra.

 

El Rebe Najman sobre La Tora (parasha Vaera)

Extraido de El Rebe Najman sobre La Tora

 

6:3 “Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaacov, como El Shadai, pero no les revelé Mi Nombre IHVH”.

Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a la Iaacov... pero no les revelé Mi Nombre IHVH

El intercambio entre Dios y Moisés sobre la redención de los judíos estaba enraizado en la percepción de la verdad que tenía Moisés. Aunque Dios lo envió a redimir a los judíos (ver Éxodo 4), Moisés era renuente a ello, creyendo que la percepción de la verdad de cada persona era un obstáculo demasiado grande de superar. Vio al faraón esclavizar a toda una nación en base a falsos razonamientos. Vio a Datán y Aviram abogar por los judíos como si ellos hubieran estado interesados en ayudarlos. ¿Cómo podría él, entonces, revelar la real verdad en el mundo? Exasperado, se volvió hacia Dios y dijo, “¿Por qué has hecho mal a este pueblo?” (ibid., 5:22).

Dios le reprochó, “Yo aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaacov”. Los Patriarcas fueron los primeros en revelar la Divinidad en el mundo, pero esa revelación no se llevó a cabo toda al mismo tiempo. La revelación de la verdad es un proceso continuo que puede tomar muchas generaciones. Sin embargo, se requiere de cada persona que contribuya con su parte. “Yo no les revelé Mi Nombre IHVH” - pues ellos sólo conocieron el Santo Nombre Shadai; no eran totalmente conscientes del Santo Nombre de Dios IHVH, que implica Su verdadera medida de compasión (ver Rashi). Es decir, los Patriarcas no estaban al tanto de los tremendos niveles de verdad de Dios, pero aun así no Lo cuestionaron. Pero tú, Moisés, has alcanzado una revelación mucho más elevada y profunda de Dios, ¿y tú Me cuestionas?

No importa cuán grande sea la revelación que alcance la persona, Dios y Su verdad siempre se mantendrán insondables. Dios le enseñó a Moisés a buscar constantemente la verdad interna de todo lo que suceda a su alrededor y a no desesperar si las cosas se ponían más difíciles (Likutey Halajot IV, p. 408-205a-410-206a).

No les revelé Mi Nombre IHVH

Cuando la conciencia está en el exilio, el habla (que es la expresión de la conciencia) también está en el exilio. Entonces es muy difícil reconocer a Dios y, como resultado, la compasión de Dios se mantiene oculta de la persona (Likutey Moharán I, 56:7).

6:7 “Y Yo los tomaré por pueblo Mío y Yo seré para ustedes Dios y conocerán que Yo soy su Señor, que los sacó de debajo de las cargas de los egipcios”.

Y conocerán que Yo soy su Señor, que los sacó de debajo de las cargas de los egipcios

La persona debe ser constantemente consciente de Dios y de los milagros que Él llevó a cabo para el pueblo judío. Con esa conciencia, podrá dejar su exilio personal (Likutey Moharán I, 21:final).

6:9 Y habló Moisés de esta manera a los hijos de Israel; pero ellos no escucharon a Moisés, debido a sus quebrantados espíritus y a causa de la dura tarea.

Pero ellos no escucharon a Moisés, debido a sus quebrantados espíritus y a causa de la dura tarea

Cuando alguien no tiene más que un mínimo de fe, debe abocarse a devociones muy difíciles para servir a Dios. Por el contrario, la persona que tiene una abundante fe puede servir a Dios fácilmente. Así, “Ellos no escucharon a Moisés” y no fueron capaces de servir inmediatamente a Dios “debido a sus quebrantados espíritus” - pues las devociones religiosas eran una “dura tarea” para ellos (Likutey Moharán II, 86).

Quebrantados espíritus

El RÚaJ ha-jaim (החיים רוח , espíritu de vida) se encuentra en la Torá. Pero los judíos en Egipto aún no habían recibido la Torá. Dado que carecían del espíritu de vida, sufrían de kotzer RÚaJ (קצר רוח , espíritu quebrantado) (Likutey Moharán I, 8:9).

Ellos no escucharon a Moisés, debido a su kotzer rúaj

Kotzer rúaj (espíritu quebrantado) también puede traducirse como “corto de aliento”, indicando una falta de paciencia. Los judíos no se acercaron a Moisés pues carecían de paciencia. La paciencia corresponde a la fe, porque si la persona sabe que Dios estará allí para ella, tendrá paciencia. No necesitará de una satisfacción inmediata. Pero cuando uno está “corto de aliento” -lo opuesto de la paciencia- no puede acercarse al Tzadik, a Moisés (Likutey Halajot I, p. 132).

Ellos no escucharon a Moisés, debido a su kotzer rúaj

Ellos carecían de buenas acciones (Ialkut Rubeni).

Es decir, albergaban una falsa humildad y se sentían indignos de la redención (Likutey Halajot I, p. 188).

6:14 Éstas son las cabezas de sus familias. Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel: Janoj, Palú, Jetzrón y Karmí. Éstas son las familias de Rubén.

Éstas son las cabezas de sus familias

“Las cabezas de sus familias” es una referencia a los Patriarcas (Likutey Moharán I, 13:4). Esas “cabezas” están asociadas con los portales de la santidad, como en el versículo “¡Portales, levanten sus cabezas!” (Salmos 24:9). Cuando invocamos el mérito de los Patriarcas, levantamos los portales de la fe y de la santidad (Likutey Moharán I, 57:8).

Éstas son las cabezas de sus familias

“Las cabezas de sus familias” es una referencia a los Patriarcas. Los Patriarcas corresponden a los tres colores del ojo (el blanco de la esclerótica, el rojo del músculo y el iris coloreado). Cuando invocamos el mérito de los Patriarcas ello, a su vez, invoca la Providencia Divina, el ojo supervisor de Dios. Más específicamente, su mérito ilumina el cuarto color del ojo, la pupila negra, que nos permite focalizarnos en Dios.

Correspondiente a esos cuatro colores del ojo, la Torá está dividida en cuatro partes: notas musicales, puntos vocales, coronas sobre las letras y las letras mismas. Al igual que los Patriarcas, la Torá también sirve para traer la Providencia Divina al mundo (Likutey Moharán I, 13:4).

7:4 Porque no los escuchará el faraón y pondré Mi mano sobre Egipto y sacaré Mis ejércitos, Mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios”.

Y sacaré Mis ejércitos

“Mis ejércitos” son los ángeles (Likutey Moharán II, 5:10). El Éxodo tuvo lugar en el mes de Nisán, que es la época en que se fortalece a los ángeles. (“Se fortalece a los ángeles” implica el fortalecimiento de los ángeles por sobre los demonios y las otras fuerzas del mal). Así, cuando Dios sacó a los judíos de Egipto, también sacó y fortaleció a los ángeles.

De manera similar, cuando un individuo emerge de su propio exilio personal y se centra en la búsqueda espiritual, fortalece su propio ángel guardián.

7:9 “Cuando el faraón les hable y les diga: ‘Muestren en favor de ustedes un milagro’, entonces dirás a Aarón: ‘Toma tu vara y échala delante del faraón y se tornará una serpiente’”.

Toma tu vara y échala delante del faraón

Cuando Moisés comenzó a realizar los milagros delante de los egipcios, Iojaná y Mamré le dijeron, “¿Estás trayendo paja a Afaraim [un lugar en donde abunda la paja]?”. En otras palabras, “¿Estás trayendo hechicería a Egipto, la tierra de la hechicería?”. Moisés les respondió, “La gente dice, ‘Lleva los vegetales al mercado de vegetales’” (Menajot 85a). En otras palabras, Moisés estaba llevando su “mercadería” a un lugar en donde la hechicería era apreciada.

En este pasaje Talmúdico, la palabra TeVeN (תבן , paja) alude a TeVuNá (תבונה , comprensión), que está asociada con el arrepentimiento. AFaRaim (עפריים ) es similar a AFaR (עפר , tierra); la palabra en arameo para vegetales, iarka (ירקא ), corresponde al arrepentimiento. Y la palabra en arameo ShKoL (שקול , llevar) es similar a miShKaL (משקל , balanza), que forma parte de la frase teshuvat ha-mishkal(המשקל תשובת , “arrepentimiento medida por medida”).

Así, los egipcios le estaban preguntando a Moisés, “¿Estás tratando de traer la comprensión de la Torá a gente [i.e., a los judíos] cuyo nivel espiritual es tan bajo y terrestre?”. Moisés les respondió, “Cuando la gente estudia Torá, su habla, al estudiar la Torá, ilumina los senderos del arrepentimiento, de modo que puede realizar un arrepentimiento exacto, medida por medida, aunque se encuentre en un bajo nivel espiritual” (Likutey Moharán I, 11:1).

Toma tu vara y échala delante del faraón

Cuando Moisés comenzó a realizar los milagros delante de los egipcios, Iojana y Mamre le dijeron, “¿Estás trayendo paja a Afaraim [un lugar en donde abunda la paja]?”. En otras palabras, “¿Estás trayendo hechicería a Egipto, la tierra de la hechicería?”. Moisés les respondió, “La gente dice, ‘Lleva los vegetales al mercado de vegetales’” (Menajot 85a). En otras palabras, Moisés estaba llevando su “mercadería” a un lugar en donde la hechicería era apreciada.

El Rebe Najmán interpreta este intercambio como sigue. Los egipcios preguntaron, “¿Estás trayendo TeVeN (תבן , paja) -relacionado con la palabra TeVuNá (תבונה , comprensión)- a aquellos que están hundidos en AFaR (עפר , tierra) - i.e., en el materialismo?”. Moisés les respondió, “Precisamente, debido a que los judíos están tan hundidos en el materialismo, debemos traerles esta gran comprensión. Ellos podrán alcanzarla mediante el arrepentimiento, que es el nivel de Biná” (Likutey Moharán I, 11:2).

Sólo los niveles más elevados y las enseñanzas más profundas pueden llegar a los niveles más bajos, para darle vida a aquellos que están muy lejos de Dios. Cuando la persona comienza a retornar a Dios desde esos niveles tan bajos, es precisamente el nivel más elevado, Keter, el que la ilumina en ese lugar. Dado que son las enseñanzas más profundas las que llegan hasta ella, su arrepentimiento le permite obtener una profunda comprensión de la Divinidad (Likutey Halajot III, p. 90a-180).

Échala delante del faraón... se tornará una serpiente

Las iniciales de las palabras Ve-hashlej Lifnei Paró Ihi Le-tanin (“échala delante del faraón - se tornará una serpiente”) conforman la palabra VaIFaLeL (ויפלל , “él oró con fuerza”), como en “Pinjas se levantó y oró con fuerza” (Salmos 106:30), que nuestros Sabios interpretan como una “plegaria de juicio” (Sanedrín 44a).

De ser posible, uno debe arrojar sus plegarias con fuerza hacia el Cielo para que puedan lograr su objetivo (Likutey Moharán II, 8:3). Sin embargo, la mayor parte de la gente es incapaz de hacerlo. Por lo tanto debe dedicarse a la plegaria como una súplica. Pero los Tzadikim más grandes, tales como Moisés, pueden arrojar sus plegarias con fuerza hacia el Cielo y así anular el mal representado por el faraón.

Échala delante del faraón... se tornará una serpiente

La vara de Moisés jugó un papel crucial en el Éxodo. Fue arrojada delante del faraón - ésta es la “vara de poder” (Salmos 110:2) que representa una “plegaria de juicio”, una plegaria que “fuerza” la mano de Dios, si así pudiera decirse.

Este tipo de plegaria está asociada con el Tikún Jatzot (la Plegaria de Medianoche), que es una plegaria de juicio que desafía el largo exilio (Likutey Halajot I, p. 17a). Por implicancia, aquel que se levanta para la plegaria de jatzot juega un papel importante en la Redención Final.

7:11 Entonces el faraón llamó también a los sabios y a los hechiceros y ellos también, los magos egipcios, hicieron del mismo modo con sus artes secretas.

El faraón llamó también a los sabios y a los hechiceros

La batalla entre Moisés y el faraón fue una batalla entre la fe en Dios y en Su Providencia y la creencia en la naturaleza y en la hechicería. Moisés pudo vencer a los sabios y a los hechiceros del faraón porque estaba investido con el poder de Dios.

Al principio el faraón se negó a aceptar la Providencia Divina, pero Moisés lo forzó a admitir que hay un Dios. Esto sucedía después de cada plaga, cuando el faraón aceptaba que era Dios Quien gobierna. Pero inmediatamente después, el faraón volvía a caer de la creencia en Dios. Al punto en que, después de enviar a los judíos fuera de Egipto, lamentó su decisión y corrió tras ellos, pensando que podría atraparlos y vencerlos en el mar (también un poder natural). Con osadía envió su ejército hacia el mar detrás de ellos, pero Dios reveló Su fuerza y poder y venció por completo al faraón (Likutey Halajot I, p. 141a-282).

7:20 Y Moisés y Aarón hicieron así como les había mandado Dios; pues levantó la vara y golpeó las aguas que había en el río, a vista del faraón y de sus siervos y se convirtieron todas las aguas del río en sangre.

Se convirtieron todas las aguas del río en sangre

La sangre representa los juicios, pero el agua también representa los juicios. Pues el agua no sólo le trae bendiciones y  abundancia al hombre sino que también puede ser un instrumento de castigo (tal como Dios que ahogó a la malvada Generación del Diluvio, o como los tsunamis, tormentas torrenciales, inundaciones y demás). Debido a su maldad, los egipcios despertaron el juicio hacia ellos y el agua que normalmente les traía bendiciones y abundancia se transformó en sangre, un vehículo del juicio (Likutey Halajot IV, p. 40a).

9:29 Y Moisés le dijo: “Cuando salga de la ciudad, extenderé mis palmas hacia Dios y los truenos cesarán y no habrá más granizo; para que sepas que la tierra le pertenece a Dios”.

Extenderé mis palmas hacia Dios

Debido a que la ciudad estaba llena de idolatría, no era un lugar apto para elevar una plegaria a Dios. Por lo tanto Moisés tuvo que salir de allí para poder orar (Likutey Moharán I, 7:1). También nosotros debemos huir de lugares y de situaciones de idolatría y de inmoralidad para poder orar con todo nuestro corazón.

 

Compilado por Jaim Kramer

Viviendo cada Dia: Resignacion Innecesaria

Extraido de Viviendo cada dia. Edit. Bnei Sholem

 

- Yo liberaré a ustedes de bajo las cargas (sivlut) de Egipto (Exodo 6:6).

Uno de los más difíciles desafíos que Moisés enfrentó fue la adaptación que muchos israelitas habían hecho a la esclavitud. Muchos aceptaban su destino, y se conformaban con ser esclavos. Muchos quienes rehusaron la libertad realmente perecieron en Egipto durante los tres días de oscuridad. Aún entre aquellos quienes siguieron a Moisés había algunos quienes se rebelaron contra él en el desierto y optaron por regresar a Egipto, aceptando el rol de esclavos mientras "nosotros tuviéramos una olla de carne y pudiéramos comer pan hasta saciarnos" (Exodo 16:3).

"Yo liberaré a ustedes de bajo las cargas (sivlot) de Egipto". A pesar de quesivlot es usualmente traducido para significar "cargas", Rabí Itzjak Meir de Gur señala que sivlot también significa "tolerancia", y lo que Di-s dijo fue, "Yo liberaré a ustedes de la tolerancia que ustedes han desarrollado hacia estar esclavizados".

Hay un dicho popular que dice: "El gusano que infesta el rábano picante piensa, ´No hay lugar más dulce para estar en el mundo´". ¡Insecto tonto! ¿Por qué eliges hacer tu hogar en el picante y amargo rábano, cuando hay tantos dulces y deliciosos vegetales disponibles para ti? Pero el gusano nunca ha probado nada más. Todo lo que él conoce es el rábano picante, y para él eso parece ser lo mejor que hay.

Yo observo personas que viven agitadamente, dando pasos gigantescos hacia el desarrollo de males cardíacos y presión sanguínea alta, mientras otros se anestesian ellos mismos regularmente con enormes cantidades de alcohol, y todavía otros persiguen metas ilusorias las cuales pierden su encanto una vez que han sido logradas. Ellos me parecen a mí como el gusano en el rábano picante. ¿No pueden ellos darse cuenta que hay un mejor modo de vivir?

Yo he visto aún a algunos quienes han intentado vivir una vida de Torá, pero parecen no haber comprendido el verdadero sentido, porque carecen de simjá, de la alegría de observar la Torá. Del énfasis que la Torá pone en simjá, aún hasta el punto de atribuir todos los males que suceden a una persona "porque tú no serviste a Di-s con simjá" (Deuteronomio 28:47), está claro que si uno no está disfrutando cabalmente el judaísmo, hay algo mal con el modo en que él está viviendo una vida judía.
Hay muchos defectuosos ajustes a la vida, y nuestro problema frecuentemente es que nos resignamos a ellos, y pensamos que éste es el único camino posible en la vida. Nos resignamos innecesariamente a la miseria.

Este fue el gran desafío que Moisés enfrentó, y el por qué Di-s tenía que asegurarle que no sólo liberaría a los israelitas de la esclavitud, sino también de la tolerancia y aceptación de la esclavitud.

Nosotros no tenemos que vivir en infelicidad, y no tenemos que resignarnos a la miseria. Hay un modo de vivir que puede proveer verdadera felicidad, incluso bajo circunstancias adversas. Las palabras de la Torá son verdad eterna: "Los caminos de la Torá son placenteros, y todas sus sendas son paz" (Proverbios 3:17).

Hay un rasgo que es esencial a la felicidad de vivir con Torá, y ése es que la Torá debe ser aceptada y vivida en su integridad, con una total dedicación a la voluntad de Di-s, sin ninguna desviación para hacer nuestra propia voluntad.
Esa es la característica de la Torá. A fin de que ella funcione debe ser total. Trozos de Torá no funcionarán.

El Talmud compara la Torá a una prescripción médica. "Si es pura (zaká), es una medicina sustentadora de vida. Si es impura, entonces puede ser venenosa" (Iomá 72b). Al igual que corromper los ingredientes de una prescripción puede hacerla dañina, así puede entremeterse con la Torá revertir sus efectos. Adulteración de Torá, como cuando uno intenta obtener Torá para satisfacer sus deseos personales, puede ser de lo más peligroso.

Hay una vida de simjá en la Torá, pero para alcanzarla debemos rechazar cualquier otro estilo de vida al cual nosotros podemos habernos acostumbrado y al cual podemos haber desarrollado tolerancia.

 

 

Rabbi Abraham Twerksky

 

La Terquedad del Faraón Resultó en una Seria Paliza para los Egipcios (por AishLatino)

Vaerá(Éxodo 6:2-9:35)

 

“¡Oh exaltado Faraón!” dijo Muhammad, el consejero confiable del Faraón. “¿Por qué no deja que los esclavos hebreos tomen sus vacaciones de 3 días? ¿Acaso no es obvio que su Dios tiene mucho poder? Durante toda una semana no tuvimos agua para beber ¡a menos de que pagáramos a esos judíos $100 por un vaso! Esas ranas nos volvieron locos ¡y las bestias salvajes fueron un verdadero espanto! Obviamente, si su Dios quisiera destruirnos, podría hacerlo fácilmente. Entonces, ¡deje que se vayan por 3 días!”.

“Mi querido Muhammad”, contestó el Faraón. “Estoy en desacuerdo. Si bien el Dios de Moshé parece ser muy poderoso, creo que Su poder es limitado. Si Él es realmente alguien importante, ¿por qué ruega por mi permiso día y noche? ¡Simplemente deja que Él nos destruya a todos! ¿Por qué no se fueron los hebreos cuando nosotros estábamos preocupados con los animales salvajes y los piojos? Obviamente, Él necesita mi permiso para irse. El pedido de 3 días es sólo un truco. ¡Ellos no pretenden regresar!” (basado en Ohr HaJaim).

Cuando Moshé estaba desilusionado por su fracaso inicial de convencer al Faraón, se fue a quejar donde Dios. “¿Por qué me mandaste a empeorar las cosas para los judíos? Podrías haber empeorado las cosas sin mandarme ¡y por lo menos haber preservado mi credibilidad como líder!”.

Dios respondió, “¡Oh cómo extraño los viejos tiempos! Abraham, Itzjak y Yaakov realmente confiaban en mí. Yo le dije a Abraham que su hijo Itzjak iba a engendrar una nación santa. Luego le dije a Abraham que sacrificara a Itzjak y luego dije no lo sacrifiques. Abraham estuvo de acuerdo - ¡sin hacer preguntas! Pero tú, Moshé acabas de comenzar con tu carrera de profecía y ya estás haciendo preguntas. Obviamente nunca viste la película. Espera hasta el final de la historia y vas a entender todo”.

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4 Expresiones de Redención

Dios le dice a Moshé las 4 expresiones de redención, que representan el tema básico de los “4” en el Seder de Pesaj: 4 hijos, 4 preguntas y 4 copas de vino.

La esclavitud egipcia tuvo 3 etapas: (1) Discriminados como extranjeros en una tierra extraña, (2) Esclavitud, (3) Tortura. (Rabino Shimshon Rafael Hirsch)

Las 4 expresiones de redención corresponden a estas etapas de acuerdo a las prioridades de los judíos sufrientes:

1. “Yo te sacaré de la opresión de Egipto” - ¡la tortura se va a detener!

2. “Yo te salvaré de su esclavitud” – ¡la esclavitud va a terminar!

3. “Yo te voy a redimir con mano fuerte” - ¡no más extranjeros!

4. “Yo te voy a traer hacia Mí como una nación” - ¡todo se acabo!

Hay una quinta expresión “Yo te llevaré dentro de la tierra” que corresponde a la quinta copa que servimos para Eliyahu el profeta, él anunciará al Mashiaj que nos llevará de regreso a la tierra.

Hoy en día incluso hay un quinto hijo. Él ni siquiera se molesta con ir al Seder.

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Concepción Natural

La Torá menciona el linaje de Moshé y Aarón, empezando con las tribus de Reuven y Shimón y luego detallando el linaje de Levi hasta Moshé y Aarón.

Pregunta: ¿Por qué no enumerar a todas las tribus? ¿O sólo a Levi?

Respuesta: La Torá no revela el nombre de sus padres hasta esta parashá. En la parashá de la semana pasada, leímos acerca del nacimiento de Moshé, pero sólo decía: “Un hombre salió de la tribu de Levi y se casó con la hija de Levi” (Éxodo 2:1). Más de 1000 años después, un joven judío fue donde los gentiles para enseñarles y ellos lo convirtieron en un “¡hijo de dios!”.

Por supuesto que el mejor candidato para ser el “hijo de dios” era el mismo Moshé. Dios habló con él en frente de toda la nación, realizó milagros revelados (las diez plagas, el maná del cielo, agua de una roca, etc.) subió al cielo por 40 días sin provisiones (3 veces) – y nadie sabe dónde está enterrado. (¿Por qué no decimos que voló al cielo como Mohamed? En Irak existe un lugar conocido como la tumba de Mohamed. ¡Ellos tuvieron que hacer algo con sus huesos!) Por eso la Torá enfatiza que el nacimiento de Moshé no fue una inmaculada concepción. Su padre un hombre, y su madre una mujer (una concepción natural) – no un “hijo de dios”.

Por otra parte, las naciones cuentan historias de hombres que no eran nadie, simplones, que de la noche a la mañana recibieron revelación ¡y se transformaron en “Buda”! En la tradición judía sólo alguien con las cualidades adecuadas puede ser profeta. Entonces, la Torá nos dice que Dios no podía haber elegido a cualquiera de la tribu de Reuven o Shimón o incluso de Levi, sino específicamente eligió a Moshé y Aarón porque sólo ellos tenían las cualidades correctas (Rabino Shimshon Rafael Hirsch).

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Introducción a las Diez Plagas

Pregunta: Si Dios endureció el corazón del Faraón, ¿qué pasó con el “libre albedrío”?

Respuesta: El Faraón perdió su libre albedrío como castigo, tal como Adam fue expulsado del Gan Eden por utilizar inadecuadamente su libre albedrío (Maimónides).

Para contrapesar la presión de las plagas, Dios le dio al Faraón fortaleza extra (un “corazón duro”) para lograr el equilibrio y asegurar su libre albedrío (Najmánides).

Pregunta: En medio de tantas plagas terribles, ¿cómo logró racionalizar el Faraón el hecho de no dejar ir a los judíos?

Respuesta: El Faraón pensó que Dios no era tan poderoso; si no, ¿por qué necesitaba el “permiso” del Faraón? Lo que el Faraón no logró entender era que Dios quería “permiso” para evitar que los egipcios después dijeran que los judíos aún eran sus esclavos.

Dios le dijo a Abraham que sus descendientes iban a sufrir 400 años (Génesis 15:13), sin embargo sólo estuvimos en Egipto 210 años. (400 años cuentan desde el nacimiento de Itzjak. O, dada la extrema amargura de la esclavitud, nuestro tiempo se redujo – es decir, la calidad compensó por la cantidad).

Si sólo Dios nos hubiera liberado, los egipcios habrían afirmado: “¡Aún nos deben 190 años!”. Al final, el Faraón nos liberó de forma oficial.

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Lecciones de las Diez Plagas

Lección #1 – Las Diez Plagas eran una confrontación contra la “magia negra”.

¡Los “comienzos primitivos” de Egipto sobrepasaban a la tecnología moderna! Ellos sabían cómo momificar cuerpos, construir pirámides y desarrollaron la magia negra como un arte. Cuando el bastón de Aarón se convirtió en serpiente, el Faraón llamó a los niños del preescolar y ellos hicieron lo mismo. ¡Era como presentar un encendedor de cigarrillos en el MIT! (Rabino Noah Weinberg basado en el Midrash).

Sin embargo, cuando el bastón de Aarón se tragó a todas las demás serpientes, eso estaba por sobre el poder de la magia negra.

Los hechiceros duplicaron la plaga de la sangre (después de comprarle agua a los judíos) y reprodujeron a las ranas (al tratar de deshacerse de las ranas, ¡trajeron incluso más! – Rabino Hirsch) pero ellos no pudieron reproducir la plaga de los piojos – que eran demasiado pequeños como para que su hechizo tuviera efecto (Rashi). Los egipcios tuvieron que admitir que era el “dedo de Dios”. (¡Pero no le dieron más crédito a Dios que un dedo!).

Lección #2 – las Diez Plagas correspondían a las “10 expresiones de la creación”.

En la creación, Dios dijo: “Que se haga…” 10 veces. Las plagas confirmaron que Él controla el agua, los peces, los anfibios, los animales, los insectos, las condiciones atmosféricas (granizo y oscuridad) y también a las personas. (¿Cómo podría alguien saber quiénes son los primogénitos?)

En la creación, no hubo testigos. (Adam era un testigo “post facto”) Esta vez, toda la humanidad estaba consciente. Los titulares de las noticias de El Cairo: “¡Léalo todo! ¡La plaga sacude a Egipto! ¡El Nilo se convierte en sangre! ¡Se abre el Mar Rojo!”.

Lección #3 - Las Diez Plagas establecieron los principios fundamentales del judaísmo. (Najmánides)

Los filósofos egipcios tenían 4 escuelas de pensamiento:

1. Negaban al Creador. El mundo es infinito, sin principio ni final.

2. El Creador no tiene intereses en el mundo. “¡Después de la creación Él se fue a jugar golf!”.

3. El Creador no tiene el poder de cambiar las leyes de la naturaleza.”No existe algo llamado milagros”.

4. Negaban la profecía. ¿Por qué se comunicaría el creador con un ser humano, ¡que no es nada más que una cucaracha muy evolucionada!

Las Diez Plagas demostraron delante de los ojos de la humanidad que:

1. Dios creó el mundo.

2. A Dios le importan nuestros actos. (“¡Deja ir a mi pueblo!”)

3. Dios puede cambiar las leyes de la naturaleza.

4. Dios se comunica con la humanidad. Moshé es un profeta verdadero lo que establece subsecuentemente la credibilidad de Moshé por el resto de la Torá.

Lección #4 – Advertencias: Las primeras 9 plagas están divididas en 3 grupos con un patrón específico.

Las plagas #1, 4 y 7 estuvieron precedidas de advertencias en el río Nilo. El Midrash explica que el Faraón se hizo a sí mismo una deidad. Sus lápices no tenían goma de borrar en la parte de atrás. ¡Y el Faraón ni siquiera tenía baños en su palacio! Sin embargo, algo desconocido para las masas, él tenía la extraña costumbre de nadar temprano en la mañana en el Nilo. Dios le dijo a Moshé que se encontrara con el Faraón en el río para advertirle sobre la plaga que iba a venir. “¡Por favor déjame tomar un baño!” le rogó el Faraón, ¡con su vejiga a punto de explotar!

Las plagas #2, 5 y 8 fueron advertidas en el palacio en frente de toda la gente y la #3, 6 y 9 fueron sin advertencia como castigo por no haber escuchado hasta ese momento.

Descripción Vívida de las Diez Plagas

(1) Sangre – Esto era sangre de verdad, ¡no era tinta roja! Todos los peces murieron. Los Egipcios adoraban al río Nilo, la fuente de su prosperidad.

El judío llenaba un vaso de agua cristalina del río Nilo y procedía a tomar. El egipcio llenaba su vaso de “sangre”. “Dame de tu vaso”, exigía el egipcio y tomaba el agua de la mano del judío. Tan pronto como la ponía en sus labios, se convertía en “sangre”. “Llénalo otra vez, judío” y luego procedían a tomar al mismo tiempo. ¡El judío tomaba agua y el egipcio “sangre”!

¿La lección? Cada uno vive en su propio mundo.¡ Simplemente ocurrió que coincidieron en el mismo lugar y al mismo tiempo! (Rabino Yerujam de Mir).

A $100 el vaso, los egipcios podían disfrutar de agua. Medida por medida: ellos hacían que lo judíos estuvieran sedientos bajo el sol caliente, entonces ahora conocieron lo que era tener sed.

(2) Ranas – El Faraón hizo que su palacio fuera anti-ranas como un cuarto sellado. Una gran señal decía: “¡No se permiten ranas!”. El Faraón se sentó con aire satisfecho en su trono, mientras las ranas se golpeaban contra las ventanas: “¡Déjanos entrar!”. Cada día el Faraón abría la ranura del correo un poquito para que pudieran pasarle su pan pita para el día.

Una pequeña rana proclamó: “¡Dios dijo adentro de los hornos! ¡Alguien tiene que ir!”. Esa rana se metió en la masa y se horneó en la pita, sobreviviendo milagrosamente. (Este es el precursor de los 3 amigos de Daniel – Janania, Meshael y Azarya – que aprendieron de las ranas a hacer lo mismo).

Al entrar al palacio – y al estómago del Faraón – esta pequeña rana empezó a croar día y noche. El Faraón gritó pidiendo ayuda, abrió la puerta y ¡todas las ranas entraron! Finalmente todas murieron, dejando cadáveres de rana malolientes por toda la tierra de Egipto.

Medida por medida: Los egipcios privaron a los judíos del sueño al hacerlos trabajar durante la noche. Ahora ellos no podían dormir, por la sinfonía de ranas.

(3) Piojos - hasta ahora, las plagas eran incomodidades. Ahora se convirtieron en un doloroso castigo. Medida por medida: Los egipcios no le permitían a los judíos bañarse, y por lo tanto, los judíos estaba cubiertos de piojos. Ahora los egipcios podían disfrutar la misma experiencia.

(4) Bestias Salvajes – “Leones, tigres y osos, ¡Oh Dios!”. Cuando las plagas empezaron, los judíos dejaron de realizar trabajos forzados. Los egipcios decidieron utilizar a los pobres judíos cesantes para tareas domésticas. “Lleva a mis 10 hijos a un picnic al parque, Yossi”. Cuando Yossi regresaba sin niños, ellos gritaban: “¿Dónde están mis hijos?”. “Creo señor que el primero fue comido por un león. Dos más por tigres y leopardos. Vi que una pitón estaba devorando a otros 3 y al resto los dejé abrazando a los osos” (Midrash).

Medida por medida: Los egipcios hicieron que los judíos cazaran animales salvajes para ellos como deporte.

(5) Plaga del Ganado – el orgullo de Egipto – sus caballos, camellos y ganado – todos murieron. (Sólo los que estaban en el campo, no en los establos). Esta vez el Faraón va a revisar el distrito de Goshen. Ni una sola vaca murió. ¡Dios también puede distinguir a una vaca judía!

Medida por medida: Los egipcios forzaron a los judíos a trabajar duramente con el ganado.

(6) Ampollas – Tres plagas fueron realizadas por Aarón, 3 por Moshé y 3 directamente por Dios. La plaga de las ampollas fue un proyecto conjunto de los tres. Moshé y Aarón llenaron sus puños con hollín del horno (utilizado como una cura para las ampollas en el mundo antiguo) (Rabino Shimshon Rafael Hirsch). Milagrosamente todos los 4 puñados cabían en un puño de Moshé y él los lanzó hacia el cielo. Dios en ese momento lo esparció a lo largo de la tierra de Egipto donde causó ampollas a todas las personas y animales.

Incluso los magos que hasta ahora habían podido de alguna manera evitar sufrir las plagas ellos mismos, estaban disfrutando de las ampollas con el resto de la multitud.

Medida por medida: Los egipcios le pegaban constantemente a los judíos para que sus cuerpos estuvieran cubiertos de llagas. Una vez más, la tercera de la serie es dolorosa, un castigo por las primeras dos.

(7) Granizo – Un cambio atmosférico total para Egipto donde raramente llueve. Entremezclado con el granizo había fuego. El agua y el fuego hicieron la paz para castigar juntos a los egipcios.

Moshé advierte a los Egipcios que lleven a su ganado (el que quedó después de la plaga del ganado) adentro de sus casas. No al establo, sino a la sala para experimentar las condiciones de hacinamiento de Goshen, donde 20 niños judíos compartían un cuarto.

Aquellos que temían a Dios, los metieron. Aquellos que “no prestaron atención a las palabras de Dios” (enseñándonos que la definición de temer al Cielo es tomar Sus palabras en serio) los dejaron afuera donde fueron destruidos.

Medida por medida: Los egipcios apedreaban a los judíos y recibieron las piedras de regreso sobre sus cabezas.

¿Cuál fue el resultado de todo esto? El Faraón recibe una educación espiritual: Al principio, el Faraón decía, “Yo no conozco a Dios”. Al final de la parashá, él le ruega a Moshé: “Rézale a Dios por mí… he pecado con Dios… Dios es justo”. (Dios le había advertido al Faraón sobre el granizo. ¿Desde cuándo alguien le advierte a sus enemigos?) A pesar de que el Faraón era malo, por lo menos él tenía el concepto de la justicia. Los faraones modernos habrían dicho: ¡Dios es más fuerte y por lo tanto tiene la razón!

Las Diez Plagas continúan la próxima semana.

 

Aplicación útil

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